Alexander Apóstol
Joan Brossa
Olivia Funes Lastra
Anna Bella Geiger
Laura Lis
Rogelio López Cuenca
Cristina Lucas
Andy Medina
Marta Pérez Campos
Dabogerto Rodríguez
Guibert Rosales
Fernando Sánchez Castillo
Maruch Sántiz
Shirin Salehi
Chen Yunda
Las obras reunidas en esta exposición se ocupan del lenguaje y del poder de la palabra. Lo hacen desde sus múltiples desdoblamientos y materialidades; se interesan por la poesía, pero también por la retórica política, la oralidad y el habla popular. La dialéctica entre opacidad y transparencia sígnica y la imposibilidad misma del lenguaje, sus grietas o su vaciamiento, son horizontes explorados aquí desde distintas subjetividades y coyunturas.
Ante la vasta genealogía del arte-texto, la poesía visual y otras derivas, la exposición aspira a ser un ejercicio situado, en el que los grandes relatos, nombres y movimientos de la historia del arte, como Fluxus o el movimiento Art & Language, solo interesan en la medida en la que sus poéticas y premisas han sido apropiadas desde particularidades contextuales, como las que suponen los diferentes ámbitos hispanohablantes a ambos lados del Atlántico, las minorías lingüísticas y las dinámicas de exclusión que las rodean. En la exposición hay obras que insertan un corte epistémico-estético desde los pueblos originarios mayas y nahuatlacos de México, pero no lo hacen en clave identitarista, sino mediante sus cualidades sígnicas intrínsecas.
El silencio es un hecho significante porque lo que no se dice puede comunicar más que lo efectivamente pronunciado. En contextos de autoritarismo, donde la censura y la represión son amenazas reales, los espectros comunicacionales pre y paralingüísticos se activan poderosamente. Así, el grito, la risa, el lamento y el balbuceo tienen cabida aquí de manera heterodoxa.
En la medida en la que el lenguaje nos constituye, su ámbito abarca espectros amplísimos de la experiencia humana, que pasan por el dolor, el trauma y la ira (las malas palabras), pero también el goce lúdico del calambur o la intensificación lingüística en los confines de la anatomía humana: lengua, garganta, cuerpos en movimiento. Un particular interés curatorial me lleva a indagar la canción como un nodo estético en el que habitan comunidad, imaginación, poder y deseo. La lírica popular concentra la subjetividad del momento histórico y activa efusividad, sensibilidades colectivas, memoria y pertenencia.
Diana Cuéllar Ledesma